Saltar al contenido

Cuatro lecciones que Salomón dejó para liderar con sabiduría

Hoy te traigo las enseñanzas del rey Salomón ‘’el hombre más sabio de todos los tiempos’’ sobre cómo llevar a un equipo de trabajo al éxito con un liderazgo lleno de sabiduría, comencemos:

#1 “Un líder transformador poner el corazón en el desarrollo de su gente.”

Nótese que no pide palabras sabias o elocuencia para hablar. Salomón pide, está pensando en la oportunidad de callar y permitir a su pueblo que hable y se exprese. Desde que pide “un corazón que escuche”, ya está anticipando emociones y amor por aquellos que necesitan hablar y sentirse escuchados. Salomón no sólo quiere facilitarles que hablen y pretender que escucha. Salomón desea sentir empatía por su gente; escucharlos y ayudarlos a sentirse mejor.

#2 “Un buen líder primero piensa en su equipo. Un buen líder de hogar, primero piensa en su familia.”

Salomón le pide a Dios que le conceda la humildad de preocuparse sinceramente por su pueblo. Comprende que no se puede liderar a un equipo sin antes aprender a liderarse a sí mismo; así que se olvida del ego; descarta pedir algo para sí mismo y pide por quienes tiene bajo su responsabilidad.

#3 “El líder que lo da todo por su equipo, tarde o temprano recibe su recompensa. ¡Esto es una garantía!”

Salomón se preocupó por el pueblo de Dios más que por sí mismo; Dios no sólo le concedió lo solicitado, sino que también le ofreció riquezas, esplendor y una larga vida. (1 Reyes 3:11-14). Su acción desinteresada le trajo bienestar al pueblo y una recompensa que no espera para sí mismo.

Zig Ziglar: “Si ayudas a otros a obtener lo que quieren, ellos te ayudarán a tí a obtener lo que tú quieres.”

#4 “No se puede obtener resultados sostenibles en el tiempo sin contar con la base de la confianza.”

Salomón comprende que no se puede dirigir a un pueblo si el pueblo no confía en su líder. La confianza surge con el tiempo a partir de la relación; pero si no se propicia espacio para escuchar al pueblo, se está truncando la posibilidad de tener seguidores fieles, comprometidos y felices. Lo mismo le sucede al líder de empresa que no escucha a su equipo tanto en forma grupal como individual, tiene pocas posibilidades de desarrollar confianza.

Comentarios

menú