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Esta parábola nos enseña a cómo responder ante las provocaciones

Las parábolas son figuras literarias que mediante un relato trata de expresar un principio moral o de conducta. Hoy te traigo una parábola muy bonita para la auto superación personal, comencemos:

LA PARÁBOLA DEL SAMURAI

En un pequeño poblado no muy lejos de la capital de Japón vivía un viejo samurái.

Un día, cuando él instruía a sus aprendices, se le acercó un joven guerrero conocido por su rudeza y crueldad. Su forma de ataque favorita era la provocación: él sacaba de sus casillas a su oponente, y cuando aquél ya estaba cegado por la ira y cometía errores en la pelea, el otro, tranquilo, comenzaba a pelear, ganándole con facilidad.

El joven guerrero empezó a insultar al viejo, le lanzaba piedras, lo escupía y le decía las peores palabras que conocía. Pero el viejo se quedó ahí, quieto como si no ocurriese nada y continuó con su enseñanza. Al final del día, el joven guerrero, cansado y enfurecido, se fue a casa.

Los aprendices, sorprendidos de que el viejo samurái hubiese soportado tantos insultos, le preguntaron:

– ¿Por qué no peleaste con él? ¿Tenías miedo de la derrota?

El viejo samurái respondió:

– Si alguien se acerca con un regalo, pero tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece el regalo?

– A quién lo traía — respondió un discípulo

– Lo mismo ocurre con el odio, la envidia y las malas palabras. Hasta que no las aceptas, le pertenecen a aquél que las traía — contestó el viejo samurái.

¿Qué mensaje te dejó?

En la vida a menudo nos encontramos con personas que arrastran consigo muchas insatisfacciones, culpa, ira, frustraciones y miedos. Estas personas a veces ni siquiera son conscientes de ello, pero siempre que pueden actúan como camiones de basura, intentando descargar un poco de su peso sobre los demás.

Lo mejor que puedes hacer en estos casos es regalarles una sonrisa, demostrarles que tú no estás lleno de basura, les dejaras una buena lección.

 

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